Recibí con una enorme satisfacción la propuesta de participar como entrevistador en el documental «La lucha del garrote: la herencia de un pueblo». Que contaran conmigo para conducir una conversación quien le ha dedicado tantos años de estudio, práctica y divulgación fue, al mismo tiempo, un honor y una gran responsabilidad.
La experiencia resultó especialmente enriquecedora por tener la oportunidad de charlar con Jorge Domínguez Naranjo, la figura más relevante en la conservación y transmisión de la lucha del garrote. A través de sus recuerdos, reflexiones y conocimientos, pudimos recorrer parte de la historia de este arte de combate tradicional, comprendiendo su significado cultural y el papel que ha desempeñado en la identidad del pueblo canario.
Como garrotista, además, existe una dimensión personal que hace esta experiencia aún más especial. Después de tantos años compartiendo entrenamientos, encuentros y garroteadas, seguir cruzando el garrote con Jorge Domínguez continúa siendo para mí una constante sorpresa. Su agilidad, su capacidad de respuesta y la inteligencia con la que interpreta cada acción del contrincante demuestran que la verdadera maestría trasciende el paso del tiempo. Cada vez que garroteo con él descubro un detalle nuevo, una solución inesperada o una enseñanza que confirma por qué es una referencia imprescindible dentro de nuestro ámbito.
Como entrevistador, disfruté especialmente de la posibilidad de profundizar en aspectos que a menudo permanecen desconocidos para el gran público y de contribuir a que la voz y la experiencia de Jorge quedaran recogidas para las generaciones presentes y futuras. Escuchar de primera mano a quienes han dedicado su vida a preservar este legado es siempre una oportunidad única de aprendizaje.
Quiero agradecer sinceramente a Fran Pacheco la confianza depositada en mí para formar parte de este proyecto. Estoy convencido de que iniciativas como esta son fundamentales para mantener viva la memoria de nuestros mayores, reconocer la labor de quienes han custodiado esta tradición durante décadas y seguir difundiendo la riqueza cultural de la lucha del garrote. Haber compartido esta conversación con Jorge Domínguez Naranjo constituye, sin duda, uno de esos momentos que permanecerán en mi recuerdo con especial cariño y orgullo.