
Ayer, 4 de febrero, un grupo de estudiantes universitarios procedentes de la isla de La Reunión, que realizaron sus prácticas formativas en centros educativos de Gran Canaria, participó en una actividad de divulgación dedicada a la lucha del garrote canario.
La actividad tuvo lugar en el Centro del Profesorado (CEP) de Las Palmas de Gran Canaria, dentro del encuentro de despedida organizado por la Oficina de Programas Europeos de Educación en Canarias, adscrita a la Viceconsejería de Educación. Este acto puso el broche final a la estancia del alumnado en nuestra isla, después de varias semanas de formación e intercambio educativo.
El encuentro contó con la asistencia del viceconsejero de Educación del Gobierno de Canarias, José Manuel Cabrera Delgado, cuya presencia puso de manifiesto el respaldo institucional a este tipo de iniciativas de cooperación internacional y al valor que tiene el patrimonio cultural canario como herramienta educativa. Durante su intervención destacó la importancia de estos programas de intercambio, que enriquecen tanto al alumnado visitante como a la comunidad educativa de Canarias.
Durante el taller se presentó la lucha del garrote canario como una manifestación cultural que trasciende el ámbito puramente físico. Los participantes pudieron conocer su origen, su evolución histórica y los valores que han permitido la conservación de esta tradición a lo largo del tiempo, entre ellos el respeto, el autocontrol, la convivencia y el conocimiento del otro. A través de ejercicios prácticos, el alumnado tuvo la oportunidad de familiarizarse con las bases de este arte de combate tradicional y descubrir cómo una herramienta utilizada por los antiguos pastores canarios se convirtió en una de las expresiones más singulares de la identidad cultural del archipiélago.
La respuesta del grupo, tanto alumnado como personal técnico de la Oficina de Programas Europeos y autoridades, fue extraordinaria desde el primer momento. Su curiosidad, las preguntas que formularon y la implicación con la que participaron hicieron que la sesión se transformara en un verdadero intercambio cultural. Más allá de enseñar una disciplina tradicional, compartimos una forma de entender el patrimonio como un espacio de encuentro entre personas de diferentes culturas.
Siempre resulta especialmente gratificante comprobar cómo quienes visitan Canarias descubren parte de nuestra identidad a través de la práctica. Estoy convencido de que experiencias como esta ayudan a estrechar lazos entre territorios y contribuyen a que la lucha del garrote siga proyectándose como un patrimonio vivo, capaz de trascender fronteras y de transmitir valores universales.
La actividad se desarrolló con la participación de la Federación de Lucha del Garrote Canario, reafirmando el compromiso de la entidad con la conservación, difusión y promoción de esta manifestación tradicional, tanto dentro como fuera del archipiélago.